RECOMENDACIONES PARA EL MANEJO FARMACOLÓGICO INTRAHOSPITALARIO DE PACIENTES CON ENFERMEDAD DE PARKINSON

La enfermedad de Parkinson (EP) es una enfermedad neurodegenerativa crónica que afecta a un 2-3% de la población mayor de 65 años. Para conseguir un adecuado control de los síntomas motores, con frecuencia se requiere una combinación de múltiples fármacos, así como un ajuste horario individualizado dependiendo de la respuesta clínica de cada paciente.

La administración subóptima del tratamiento dopaminérgico puede conducir al empeoramiento de la sintomatología de la EP. Durante el ingreso hospitalario, los cambios en los horarios de las tomas pueden prolongar el tiempo de recuperación del paciente y aumentar las tasas de morbilidad. Además, la interrupción brusca de su administración puede poner al paciente en riesgo de sufrir un síndrome neuroléptico maligno (SNM) que, aunque es infrecuente, puede ser mortal.

Por otra parte, existen numerosos tratamientos contraindicados en la EP (antieméticos o antipsicóticos), que pueden empeorar la sintomatología parkinsoniana.

En consecuencia, los pacientes con EP requieren atención individualizada cuando son ingresados ​​en el hospital para asegurar que su horario de administración no se vea alterado ni interrumpido. Por ello, es importante que, al ingreso, el personal de enfermería revise y confirme cuidadosamente los medicamentos, las dosis y horarios, debiendo administrarse tan cerca del horario específico como sea posible. Si el paciente desea tomar sus propios medicamentos para la EP mientras está en el hospital, deberá valorarse su capacidad de manera individual.

En el caso de que el paciente precisara mantenerse en dieta absoluta de forma prolongada o no pudiera absorber sus medicamentos debido a problemas gastrointestinales, disponemos de fármacos de absorción transdérmica como rotigotina (Neupro) o subcutánea como apomorfina (Apo-go PEN o en bomba de infusión). El cambio de tratamiento oral a otras vías de administración deberá ser ajustada preferiblemente por su neurólogo habitual, según la tabla de equivalencia de dosis de levodopa anexa.

El cambio de un agonista dopaminérgico (AD) oral (ropinirol o pramipexol) por rotigotina (transdérmica) se realizará de forma directa dependiendo de la dosis previa que el paciente estuviera tomando:

  • Neupro 8 mg/24 h, si la dosis previa de AD era baja:

-Pramipexol < 2 mg/día

-Ropinirol < 8 mg/día

  • Neupro 16 mg/24 h, si la dosis previa de AD era alta:

-Pramipexol > 2 mg/día

-Ropinirol > 8 mg/día

La dosis equivalente de levodopa (DEL) se define como la dosis a la que un fármaco dopaminérgico produce el mismo efecto sintomático que 100 mg de levodopa de liberación estándar (combinada con un inhibidor de la dopa decarboxilasa).

Para el cálculo de la dosis equivalente de levodopa se multiplicará la dosis de cada fármaco por el factor de conversión correspondiente en base a la siguiente tabla. 

Los nuevos fármacos dopaminérgicos (safinamida-Xadago® y opicapone-Ongentys®) no disponen aún de DEL.

  • Si el motivo de consulta o ingreso hospitalario fuera un empeoramiento clínico brusco de un paciente intervenido mediante implante de electrodos de estimulación cerebral profunda (ECP), se deberá solicitar interconsulta urgente llamando al busca del neurólogo de guardia quien deberá comprobar el estado del neuroestimulador. Si este estuviera apagado, se procederá a reprogramar con los parámetros de estimulación establecidos en la última revisión. Si la batería del neuroestimulador estuviera agotada o presentase cualquier problema técnico que impidiera su resolución inmediata, se incrementará la dosis de medicación dopaminérgica, tomando como referencia la DEL que el paciente tomaba antes de la cirugía e incrementando la dosis de levodopa de forma progresiva, ajustando según respuesta clínica.
  • En el caso de pacientes con EP avanzada portadores de bombas de infusión de apomorfina o Duodopa, el paciente o su familia deberá poner a disposición del personal de enfermería el fármaco correspondiente e informar de la dosis diaria habitual. Si el paciente ingresara fuera de la planta de hospitalización de Neurología el propio paciente o su familia/cuidador, se encargarán de administrar la medicación y si fuera necesario se contactará con el personal de enfermería de la Unidad de Trastornos del Movimiento para informar de cualquier incidencia que pueda surgir. Si el motivo de ingreso hospitalario exigiera la suspensión transitoria del tratamiento dopaminérgico en infusión, se solicitará interconsulta preferente al Servicio de Neurología.

Asimismo, en el caso de que existieran dudas sobre cualquier aspecto del manejo farmacológico de estos pacientes, se recomienda contactar con su neurólogo solicitando interconsulta hospitalaria preferente o llamando al teléfono de enfermería de gestión de casos de la Unidad de Trastornos del Movimiento (extensión 36432)

 

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