Consejos para pacientes con cefalea

Hasta el momento no existen estudios que muestren un aumento de la incidencia de COVID-19 en los pacientes con Cefaleas Primarias (Migraña, Cefalea en Racimos,  Cefalea Tensional…). Es por ello que en estos pacientes, al igual que en el resto de la población, se mantienen las recomendaciones establecidas por el Sistema Nacional de Salud de cara a limitar la infección por el nuevo coronavirus.

De acuerdo con el Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (GECSEN), la Asociación Americana de Cefaleas (AHS), y la Fundación Americana de Migraña (AMF), aconsejamos a nuestros pacientes que de cara a mantener un buen control de su dolor de cabeza y limitar el riesgo de un ataque agudo que limite su actividad sigan estas recomendaciones:

1.  Asegúrate de tener medicación suficiente.

Los pacientes con cefalea deben tener a mano suficiente cantidad de aquella medicación que utilicen habitualmente. Nos referimos tanto a aquella que utilizan en caso de ataque agudo (anti-inflamatorios, triptanes, oxigenoterapia…), como a la medicación preventiva que mantienen de forma regular.

2. Mantén rutinas y dietas

En este momento en que los pacientes pasan más horas en el domicilio es importante poder mantener una regularidad que afecte no solo a sus horarios de trabajo, sino también a la dieta, la hidratación y el sueño. Con frecuencia cambios de este tipo pueden ser un factor desencadenante de futuros ataques.

3. Mantén la calma y limita el estrés

El cerebro de los pacientes con cefalea es vulnerable a cambios como el ritmo de sueño, el estrés y la ansiedad. Ya que estos factores pueden actuar como desencadenantes de futuros ataques es importante hacer todo lo posible por evitarlos. Pueden resultar útiles estrategias de autocuidado, técnicas de relajación así como ejercicio físico suave.

4. Mantén interacción social

Es importante que nuestros pacientes eviten el aislamiento social, por lo que recomendamos que se mantengan en contacto con otras personas mediante: teléfono, video-llamadas, mensajes… Esto puede resultar útil siempre y cuando la intensidad del brillo de la pantalla no comporte un desencadenante de dolor.

5. ¿Debo acudir a la consulta que tenía programada?

En aquellos pacientes que se encuentren estables, es decir: con buen control tanto en la frecuencia como en la intensidad de sus crisis es razonable posponer la consulta entre 9-12 semanas. No obstante, en caso de existir cualquier duda, se activará por nuestra parte una consulta telefónica que permita solucionarla de la manera más rápida y cómoda.

Si el paciente precisa acudir a la consulta para la administración de algún tratamiento (Botox, Bloqueos…) que no pueda retrasarse en el tiempo se tomarán las medidas de protección adecuadas. En todo caso, si el paciente es COVID-19 positivo, presenta alguno de los síntomas típicos (fiebre, dolor de garganta, o dificultad respiratoria) o ha estado en contacto directo con un enfermo se recomienda se posponga su administración hasta la negativización del test, o pasados al menos 15 días desde el contacto peligroso.

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