CONSEJOS PARA EL ABORDAJE DE LOS TRASTORNOS CONDUCTUALES MÁS HABITUALES

En estos momentos que vivimos, estar confinado en casa permanentemente puede llegar a afectar de manera relevante a personas vulnerables, como son los pacientes que padecen enfermedades neurodegenerativas, pudiendo provocar o agravar alteraciones de conducta previamente existentes.

Los trastornos conductuales representan una de las consecuencias de la enfermedad y son una causa de distrés muy importante tanto para el paciente como para el cuidador que amenaza la convivencia y la vida diaria de la familia.

 

El manejo de estos trastornos debe combinar tres aspectos:

-Información, entrenamiento, consejo y apoyo familiar.

-Cambios en el entorno del paciente para minimizar las causas de los problemas de comportamiento.

-Medicación adecuada pautada por su médico, si fallan las intervenciones no farmacológicas.

 

  1. AGITACIÓN O AGRESIVIDAD:
    • Transmitir sensación de tranquilidad, aproximarse con educación.
    • No enfrentarnos ni gritar o elevar el tono de voz.
    • Simplificar el entorno.
    • Ser muy prudentes al recurrir a medidas de sujeción física. No actuar nunca como si se le aplicara un castigo.
    • La primera prioridad debe ser siempre la seguridad del propio paciente y de las personas que le rodean. Si el paciente está agresivo, debemos retirarnos prudentemente de su alcance y retirar los objetos que puedan ser peligrosos.

 

  1. ALUCINACIONES:
    • No alarmarse ante las alucinaciones, reaccionar con calma y no poner nervioso al paciente.
    • No combatir la alucinación ni convertirla en un tema de discusión. Evitar convencer al enfermo de que no percibe hechos reales. Para él su percepción es totalmente real. Insistir en la irrealidad de la alucinación provoca irritación y ocasionalmente agresividad.
    • No decir que se está de acuerdo con la falsa percepción del paciente. Es mejor no contestar o dar respuestas neutras.
    • La mejor actitud es distraer al paciente para que olvide la alucinación. Se puede llevar al paciente a otra habitación de la casa con la excusa de realizar otra actividad.
    • Si el paciente es consciente de que algo es irreal o exagerado, explicarle que puede ser un efecto secundario de la medicación.
    • El contacto físico – a no ser que sea interpretado como un acto dominante- puede tener un papel tranquilizador. Coger las manos o abrazar puede ser beneficioso.

 

  1. ALTERACIONES DEL SUEÑO:
    • Mantener la máxima actividad diurna (pasear, hacer tareas…).
    • Si el paciente tiene insomnio deberá evitar dormir la siesta o que ésta sea de corta duración (menos de 30 minutos).
    • Levantarse y acostarse a la misma hora todos los días.
    • Ir al servicio antes de acostarse y no tomar líquidos al menos 2 horas antes de acostarse.
    • Cuando se despierte, hablarle suavemente recordándole que es de noche.
    • Observar las condiciones de confort (mantener una adecuada luz y temperatura en la habitación, utilizar un colchón confortable y con ropa de cama ligera que facilite el movimiento dentro de la cama).
    • Utilizar luces nocturnas para favorecer la orientación si el paciente despierta por la noche.
    • Evitar la ingesta de café, té o alcohol

 

  1. ANSIEDAD:
    • Evitar las situaciones tensas y discusiones en presencia del paciente.
    • Tener presente que incluso los pacientes más avanzados, tienen capacidad de percibir y participar del humor de las personas que les rodean: si la situación es tensa también la sufrirán.
    • Responder con afecto y evitar razonar para que comprenda que sus sentimientos de ansiedad son infundados.
    • Dar seguridad, comodidad y simplificar el medio en el que vive el paciente.
    • Indicar al paciente que realice respiraciones profundas y suaves.
    • Distraer al paciente de pensamientos angustiosos con otras actividades.

 

  1. APATÍA, INDIFERENCIA:
    • Intentar que el paciente realice tareas gratificantes y mantenga interés por las cosas.
    • Estimular al paciente para la realización de tareas sencillas, pero evitando ponerle ansioso.
    • Si abandona una tarea al poco tiempo, es mejor no increparle, sino felicitarle por lo que ha hecho. Al menos habrá hecho algo.

 

  1. CONDUCTA SEXUAL INAPROPIADA:
  • No darle excesiva importancia, comprender que se trata de un efecto de la enfermedad o de los tratamientos para el control de la misma y que no es posible razonar con él adecuadamente.
  • Conviene ser receptivos, amables y especialmente cariñosos. En esta situación debe de llevarse a algún lugar donde se preserve la intimidad.
  • Este tipo de conducta no es habitual y cuando se produce suele ser temporal.

 

  1. COMUNICACIÓN
  • Integrar al paciente en las conversaciones familiares, intentando entenderle y hacer que entienda conectando con él mediante acercamiento físico y contacto visual.
  • Hablarle lenta y claramente con lenguaje concreto, frases cortas y sencillas, dando un solo mensaje cada vez. Repetir cuantas veces sea necesario. Escucharle sin interrumpir.
  • Cuando la persona cuidadora esté cansada o nerviosa, es mejor esperar a otro momento para conectar, evitando transmitir malestar (gritar “tranquilízate” resulta contradictorio) ya que es necesario que coincidan las palabras y las actitudes.
  • El paciente deberá respirar antes de empezar a hablar ya que proporcionará más volumen y duración de la voz.

 

  1. INCONTINENCIA:
  • Durante el día llevar al enfermo cada 2 horas al baño.
  • Sea comprensivo cuando ocurren accidentes conservando la calma y tranquilizando a la persona si está angustiada.
  • No le apresure, pero evite que permanezca demasiado tiempo en el retrete.
  • Si existe incontinencia nocturna se pueden emplear empapadores sólo por la noche.

 

  1. DELIRIOS/CREENCIAS FALSAS:
  • Conviene que el delirio no se convierta en una fuente de problemas y discusiones. No se aconseja rebatir constantemente al paciente ya que esta actitud provocará conflictos innecesarios.
  • Si el paciente está asustado por el delirio hay que tratar darle tranquilidad. Unas palabras sosegadas y una caricia en la mano pueden aportar bienestar.
  • Si el paciente se pone muy insistente o ansioso, intenta calmarle, cambiar de tema o conversación y distraerle para que centre su atención en temas reales.
  • Es recomendable ponerse en contacto con su neurólogo para realizar ajustes del tratamiento farmacológico.

 

  1. DEPRESIÓN:
  • No insistir constantemente para que se “anime”, y que intente salir de la depresión. Esta insistencia puede aumentar la depresión y el paciente puede además sentirse incomprendido.
  • Dar soporte y apoyo. Es importante que el paciente esté rodeado de personas que le muestren afecto. Si le molesta la presencia de mucha gente se debe animarle para que no se aisle.
  • Obligarle a levantarse a una hora determinada y llevar una disciplina de actividades.
  • Estimular al paciente para que realice algún tipo de actividad física.
  • Evitar la inactividad y aburrimiento (escuchar música, hacer pasatiempos, leer…).
  • Es importante que no pidamos al paciente tareas complejas en las que fracase y se desanime más.

 

  1. EMPEORAMIENTO VESPERTINO:
  • Dejar luces encendidas al anochecer.
  • Evitar el exceso de estímulos.

 

  1. ACTOS O PREGUNTAS REPETITIVAS:
  • Distraerle con otro tema introduciéndole en otra actividad.
  • Tranquilizarle, darle seguridad.

 

  1. QUEJAS, INSULTOS CONTRA EL CUIDADOR:
  • Es difícil admitir que una persona a la que se está cuidando y atendiendo todo el día te acude de abandono o de malos tratos, por ello es importante que la persona encargada de su cuidado tenga conocimiento de la enfermedad y cómo actuar en determinadas situaciones.
  • Debe hacerse un esfuerzo por parte del cuidador y de la familia para comprender cómo y por qué se siente el enfermo perdido, aislado, confuso y desorientado (es probable que cuando dice “eres cruel conmigo“, se refiera a que “la vida es cruel conmigo”). Esto ayudará a aceptar que en ocasiones sea injusto o cruel con quien le cuida.

 

  1. REACCIONES CATASTRÓFICAS:
  • Son respuestas exageradas frente a situaciones cotidianas que con frecuencia se presentan en el baño, llevarle al médico, etc.
  • Actuar con calma evitando el razonamiento. Es conveniente dejar que descargue su ira para luego tranquilizarlo. A menudo da resultado proponerle otra actividad u otra conversación. Nunca tratar de convencerle, incluso aunque ese día no podamos llevar a cabo la actividad propuesta.
  • Prevenir situaciones confusas como las que se producen cuando tienen lugar muchas visitas al mismo tiempo, cambios bruscos de rutina, preguntarle varias cosas a la vez o pedirle que realice alguna actividad que sabemos de antemano que no puede hacer.
  • El baño suele ser traumático por varias razones como el pudor (buscar la manera de favorecer la intimidad o la propia complejidad del proceso que se debe simplificar paso a paso (acompañarle, quitar la ropa pieza por pieza, etc.)

 

  1. TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA:
  • Si no come, es preciso observar el estado de la dentadura.
  • Si hay problemas de dificultad para tragar (disfagia), comprobar que no existen patologías asociadas que la favorezcan.
  • Establecer horarios y presentar la comida de manera apetecible.
  • Si come demasiado, no dejar la comida a su alcance y distraerlo con otras actividades. Controlar el peso.
  • Si adelgaza a pesar de comer bien, deberá consultar con su médico para descartar otros problemas metabólicos.
  • Evitar dejar a su alcance alimentos que no estén permitidos por causa de otra enfermedad.

 

  1. VAGABUNDEO:
  • Identificar al paciente con una pulsera o una cartera donde ponga sus datos personales.
  • Buscar la causa y tratarla si se puede.
  • Aumentar su nivel de actividad durante el día y aprovechar para salir a pasear cuando aparezca la conducta de deambulación.
  • Evitar cambios de domicilio, reformas, viajes y visitas largas innecesarias
  • Facilitar la orientación en el medio dónde se encuentre. Rodear al enfermo con objetos que le sean familiares
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